martes, 11 de marzo de 2014

Ana 44 (fragmento)

44-
No sabe qué es peor: si la acidez constante, ese fuego interior que la consume y que  ni las cucharadas de mylanta pueden apaciguar, o la clara, espasmódica, sensación de náusea constante. Eso sumado a que las embarazadas padecen de insomnio (algo lógico en Ana, que ya es propensa). O que la madre, ahora, la mira a los pies de su cama con esos ojos de qué hiciste nena, de cuando rompía alguna cosa o el padre, atrás, de espaldas, que ni mirarla de frente puede, a Ana, con lo que pasó.
Y el marido agrega de sí su folclore para no dormir porque claro, ronca el desgraciado, de espaldas en la cama.
Pero tampoco eso es lo peor. Lo peor de la náusea es la sensación a molusco adentro; de que hay algo viscoso, extraño, moviéndose entre los humedales suaves de sus tejidos interiores, allí donde la luz puede ser roja, o azul bajo el beat de un corazón acelerado que no la deja dormir. Ana se imagina, entonces, acostada en la mesa de algún chamán, rodeada de velas, en el ritual de la imposición de manos, mientras escupe espumarajos de saliva, náusea y whisky barato, rodeada de gente vestida de blanco, al ritmo hipnotizador de los derbakes. Y el tipo, el brujo o el shamán que le ha impuesto las manos sobre el vientre, en un estado de paroxismo, de gracia lejana propiciada tal vez por la ayawaska, tiene ahora una sanguijuela negra retorciéndose entre los dedos, y grita en su idioma diabólico, gutural, incomprensible algo que ella entiende o que por lo menos traduce como: aquí está el monstruo, la larva que ibas a engendrar y que estaba comiendo tus tejidos.
Claro que al final ha de parir al varón, sobre ese asiento en que la ponen a una, con las piernas inmovilizadas, gritando el dolor a cada pujo, a merced de esos hombres vestidos de ambo verde; en fin: sola, sangrante. Claro que parirá al varón. Claro que sentirá cosas parecidas al inmenso amor al pasar las yemas de sus dedos por la ternura de la piel de esas manitos tan pequeñas y rosadas. Le dibujará el contorno; limpiará los restos de sangre y  mucosas adheridas con la tela suave de un pañal de algodón, reliquia familiar solo empleada en ocasión de nacimientos, lavado con woolite y camellito; el mismo retazo de tela que la cobijó a ella cuando hubo nacido, si es que hubo nacido alguna vez, piensa ahora que ya ha gritado y pujado con ese dolor que pareciera el de alguien descoyuntándole los huesos de la cadera, retorciéndole los riñones, maldita sea. Ahora el niño está haciéndole cosquillas y chasquidos al mamar de sus pezones.

36 comentarios:

  1. Tu prosa nos engulle, y enseguida una se siente dentro de ella. Casi me parece que algo se mueve por mis entrañas, algo viscoso, caliente e inquietante...Por cierto, me gusta esa sensación que me transmites de no tener prisa al escribir, de pararte en los detalles, de no escatimar alternativas a la narración. Necesito yo algo de esa paciencia....Abrazo!

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    1. Bueno, gracias Vera. Es la primera vez que alguien me dice que soy paciente. Debo estar haciendo algo bien porque en el club de los ansiosos, la cena la hacemos cada tres meses empezando por el postre. Beso, Vera, no hacia falta. Igual estoy escribiendo cortito, pa que me leas

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  2. Garriga, pues pareces partero jajaja ¡que barbaridad!, con esa sabiduría que da la experiencia describes ese momento en que Ana, es madre, su sentir del palpitar la vida en sus entrañas y sus consecuencias.
    Gracias por esta muestra de tu talento. Saludos .

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    1. No hablarias así si no fueras mi prima. De todos modos, cuidado con Ana, que se las trae.

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  3. En eso tenemos suerte nosotros, nos libramos de pasar por ese trance que ha de ser tan extremadamente doloroso... y la parte del chamán, que rompe los relojes y las fechas, los avances. El acto de parir, atemporal, igualitario, tan parecido al de otras hembras mamíferas. Y a partir de ese momento comienzan las diferencias.

    Salud Garriga!

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    1. Salud Zavala, una buena noticia, tu vuelta.

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  4. Y por qué será que tras conocer experiencias tan vitales de Ana que nos narras tan admirablemente no empatizo con ella. Veo con todo lujo de detalles lo que ocurre, pero no veo a Ana.

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    1. es por que tenés una sensibilidad estremecedora. Ana es un ser oscuro, oculto. O te pensabas que yo iba a escribir personajitos tiernos y simpáticos tipo mi pequeño pony? Es por eso y como en el blog todo es corto y fragmentado uno no se entera de la construcción profunda de un personaje, pero vos te lo olfateás y te molesta. Me encanta y gracias por tu sinceridad.

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  5. ¿Cómo puedes escribir tan lindo sin haberlo experimentado? porque eres grande, Sr. Garriga.

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  6. Oh! GARRIGA, pero..
    ¡¡¡ cómo puedes escribir cosas tan terriblemente maravillosas!!!

    Transformas el miedo e incertidumbre normal de una embarazada en una sensación terroríficamente angustiosa, una pesadilla viscosamente oscura y a la vez... a la veOh! GARRIGA, pero..
    ¡¡¡ cómo puedes escribir cosas tan terriblemente maravillosas!!!
    Transformas el miedo e incertidumbre normal de una embarazada en una sensación terroríficamente angustiosa, una pesadilla viscosamente oscura y a la vez transmites la más increíble ternura sonrosada de boca de piel de bebé mamando...

    Me rindo jaja debes ser una especie de diabólico chamán-zen angelical:))

    Enhorabuena genio paridor de maravillas en letras..
    No, no... puede ser que seamos uno, de acuerdo, pero solo tú puedes escribir estas cosas ... Muuaaakkkss!!

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  7. jaja a mi también me ha salido un engendro extraño de comentario jajaja...naada que ver con tu precioso niño en letras. Perdón por el lío que me he montado con el corta y pega:))

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  8. Para ser vós varón qué bien describes sensaciones y dolores propios de mujer, carajo!
    Besos.

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    1. a lo mejor en una vida pasada, pari
      y además nací
      el olvido es ceguera, a veces

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  9. Fernando, me gusta tu estilo. Pero eso ya lo sabés. Y me engancho con la historia de Ana porque esta mujer está bien jodida. Parece que hace lo que "debe" pero luego se manca. Es un pato criollo: un paso una cagada, otro paso otra cagada. Perdón por la grosería. Pero está tan bien descripta que impresiona. Abrazo y beso para Jordi.

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    1. Un compañerito de taller literario un día me dijo que yo estaba escribiendo en un registro cómodo para mí. Y quién resiste un desafío ¿eh? Ana es la respuesta. Un personaje oscuro, que me lleva a tantear mis propios límites, a oscuras. Es lo lindo de la literatura. Es literatura. Gracias Bee.

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  10. Seguir el protocolo, lo que se dice y sin embargo encontrarnos con este ser tan confundido en ambas partes. Amo como escribís, es mágico, y como dicen más arriba por más que me meto en la lectura, no le pongo el rostro a Ana. A lo largo del texto es rubia, morocha, castaña... Últimamente me encuentro confundida con los pensamientos de ser madre y si realmente me haría, por más superficial que suene, feliz transmitirle a alguien todo lo malo de mí y quedar chamuscada
    pero bueno
    cosa de uno.

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    1. Uno se chamusca siempre, Camila.
      Uno siempre transmite lo malo
      y la leche y la sangre y la genética.
      También lo bueno, no veo por qué hay que andar pensando y pensando
      Tal vez tengas la suerte, algún día, de concebir y te deseo que sea con alguien a quien ames y que hasta te acuerdes del momento exacto de la concepción como a mí me ha sucedido con mis dos hijos. Pocas cosas superan esa luz saliendo de mi y entrando en ella. Pocas cosas.
      De todas manera hay muchas cosas mágicas por todas partes, así que para qué andar pensando en las que no tenemos cuando el mundo se nos ofrece todo el tiempo.
      Gracias. Me gusta mucho que te guste mi texto. Es importante para mí.

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  11. Garriga, narras bien, escribes muy bien, describes de cine y estás dentro de la historia para contarlo. ¿Qué más se puede pedir? eres un maestro. Es un gozada leer lo que escribes.

    Abrazo

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    1. Muchas gracias Antonio. El sentimiento es recíproco

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  12. Me encantó tu respuesta a lo que te puso Fedora... camino a la sabiduría! Nunca leo comentarios de otros en realidad, ahora lo hago porque tengo tiempo, de chusmeta. Ojalá que cuando sea madre no tenga una experiencia parecida a la de Ana.. todo bien con Ana no?? pero ta complicada la muchacha.
    Gracias por extrañarme, yo también los extrañé. Estuve con una infección en los riñones que casi me pone mirando las flores del lado de la raíces, como dijo Cortázar. Pero he vuelto. Era muy triste morirse a los 27 años. A Janis Joplin, Kurt Co y ellos se lo perdonamos... pero, a mi que no soy nadie?? Not yet, MR.

    Bueno, les mando un abrazo (a vos y al dibujante que se tomo licencia parece) y prometo no desaparecer mucho más.


    Emilie :)

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    1. pero lo lindo de esto es el chusmerío, che. Uh que feo estar enfermita, espero q ya haya pasado. Y no no te vayas, supongo que tendrás muchas genialidades que escribir y que yo desconozco todavía. No me dejes sin eso. Y no. not yet, faltan cosas,
      gracias Emilie. Se ve que sentí que pasaba algo. Te mando un beso

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  13. Muy bien parido otra vez, sigo trasteando por aquí.

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    1. Gracias Jordim.
      ¿Trasteando?
      de traste, de culo?
      o de guitarra?

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  14. No pude evitar recorrer imágenes, sensaciones, de mi propio embarazo... es algo tan inefable, mágico
    Me gusto mucho
    Abrazo

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    1. a lo mejor yo también recuerdo mi propio embarazo. Si estuve allí, por qué lo he de olvidar?
      El tunel al final del cual se ve la luz
      dicen que la vida es eso. Ciclo nacimiento muerte, lo que trae el dolor. Todo culpa del deseo, de la pulsión.
      ¿cuándo acabará?

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  15. Tu blog es algo así como un tesoro de palabras. Genial ;)

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    1. Bueno, muchas gracias. Creo que lo que me decís me obliga a usarlas menos, para que no pierdan valor por eso de la abundancia.
      Gracias, de verdad

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  16. Doble tarea la de narrar sobre una mujer y un embarazo siendo hombre. Y valiente. A mí me atrae el ejercicio pero me echa atrás el miedo a no cumplir. Tú cumples. Ellas te lo están diciendo. Qué bueno.

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  17. Más que valentía, inconsciencia. La casualidad me trae sonrisas a veces, tras tantos desatinos. La gente ha sido buena. Muchas gracias S-

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  18. Ahora si deveritas a Ana le cambió la vida, un bebé ilumina hasta el cielo más negro.


    Saludos Garrigas.

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  19. Toda una travesía dentro de un ser y sus complejidades.
    Cada vez que regreso a leerte veo que has escalado mayores alturas.
    Por perogrullesco que parezca escribir se mejora escribiendo.

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  20. Alucino mucho, pero mucho!!! con las descripciones y sensaciones del cuerpo femenino. Lo bordas!!!

    Por cierto, te invito a que le eches un ojo a mi otro blog (bastante menos correcto: http://subconsciencias.blogspot.com.es/ (ya me contarás).

    Besazos.

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