sábado, 5 de abril de 2014

Siempre hay uno más: Ana 31

Es cierta la posibilidad de que el tiempo haya tenido que nacer alguna vez, originado en la gran explosión que, se dice, dio origen al todo. Es probablemente cierto que el tiempo sea atraído, como sucede con la energía vital, (que según Lola se llama “Chi”, nace de la tierra y serpentea por su superficie hasta terminar por sumergirse en el agua), hacia algún agujero negro en donde se dobla y es captado hasta desaparecer.
Es cierto que hace muchos años, cuando eran jóvenes, los papás de Ana que se amaban, construyeron esa casa con ladrillos y materiales nobles que, en definitiva, no son otra cosa que la transformación de la arena, el agua y otros elementos esenciales provenientes de la tierra, es decir, del universo. Es cierto que Ana de niña paseó sus vestiditos de tela estampada con preciosas flores, por ese patio y esas baldosas, también graníticas, bajo un techo de tejas también de, justamente, barro cocido. Es cierto que mientras ella crece y que sus padres a su vez envejecen como todo proceso en el que bueno, la tierra, el fuego, los gusanos o lo orgánico que fuere, termina fagocitado y se convierte es decir, por lo tanto, pervive, vuelve a ser planta, semilla, carne y así sigue la cadena, trófica o antropomórfica.

Es cierto que el tiempo puede doblar su trayectoria y que un día la semilla, que por algún perfeccionamiento evolutivo ha desarrollado pelos o cipselas que en definitiva le permiten volar y ejercer la dispersión o ser parte fundante de la mierda de los pájaros y así caer por ejemplo en cualquier grieta, como sucede con la planta de palán palán que fortalece sus raíces y se profundiza buscando lo hondo de las rajaduras de los techos o las paredes que la cobijan y entonces la humedad, que fue, alguna vez, sólo una mancha, termina colonizando el cielo raso, volviéndolo mohoso. Y la enredadera o la planta de flores rojas, cuyas ramas se agitan con el viento, rompe el vidrio del ventanal que da al jardín y empieza a invadir lo de adentro de la casa. Y afuera las gramíneas crecen, porque la pampa, antes, fue estepa de gramíneas y no hay nada, salvo lo artificial de las ciudades, que le impida volver a serlo. Y los pájaros terminarán adueñándose del interior de la casa que sufrirá el dolor ulterior, el grito mudo de sentir raíces que la penetran como un dedo que se expande y se retuerce en su interior, quebrándole los cimientos. Porque no hay nada más poderoso, tal vez, que la fuerza vegetal expandiéndose según los favores del tiempo. Y así la casa, que alguna vez se construyó, con los elementos esenciales de la tierra, terminará algún día, o alguna noche, siendo fagocitada por la superficie del mundo sobre la que alguna vez creyó erigirse, esbelta y orgullosa. El tiempo había sostenido la ilusión de esos padres de Ana que amándose, con la misma pasión con la que se pueden erigir imperios, que terminan derrumbándose como todo, cuando la muerte bueno, el tiempo doblando y apagándose como una luz que queda atrapada en un paño oscuro, embebido de lo que no refleja y así el juego pendular de la eternidad entre lo que nace y lo que muere, incluido el universo, siempre.

15 comentarios:

  1. El tiempo infalible acabando con los amores que se creían inmortales.

    Beso Garrigas

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  2. siempre el tiempo fumigando lo eterno con sus pizques de realidad

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  3. Es cierto casi me ahogo al leer: ...a su vez envejecen como todo proceso en el que bueno, la tierra, el fuego, los gusanos o lo orgánico que fuere, termina fagocitado y se convierte es decir, por lo tanto, pervive, vuelve a ser planta, semilla, carne y así sigue la cadena, trófica o antropomórfica.

    Es cierto que me perdí ...en cualquier grieta, como sucede con la planta de palán palán que fortalece sus raíces y se profundiza buscando lo hondo de las rajaduras de los techos o las paredes que la cobijan y entonces la humedad, que fue, alguna vez, sólo una mancha, termina colonizando el cielo raso, volviéndolo mohoso.

    Y es cierto que el último párrafo me ha parecido maravilloso: Y los pájaros terminarán adueñándose del interior de la casa que sufrirá el dolor ulterior, el grito mudo de sentir raíces que la penetran como un dedo que se expande y se retuerce en su interior, quebrándole los cimientos...

    Feliz domingo.

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  4. Es la fuerza que dan al débil el tiempo y la constancia. La de la gota de agua que termina horadando la dura piedra.
    Un abrazo.

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  5. Lo que escribiste es un poema. Así de simple, y uno muy hermoso por cierto... Me gusta saber que los ciclos son así, como dice la analista junguiana Clarisa P. Estés, Vida/Muerte/Vida.
    Todo se acaba, pero qué lindo es que haya podido comenzar... ¿no?

    Abrazo grande


    Emilie

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  6. Me encanta esa idea del juego pendular del universo... invita a no morir del todo
    :)

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  7. . Los ciclos de la vida funcionan así como contás. Nada muere sino que se trasforma. Nada es eterno, y al menor descuido, la naturaleza recupera el terreno arrebatado..
    La casa acabará siendo engullida por la madre Tierra.
    Estás muy filósofo y profundo.
    Un abrazo largo,querido amigo.

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  8. el tiempo está de mi lado dicen los Rolling y no está mal, esa forma positiva de verlo...

    PD: miré rápido un libro nuevo de Cortázar que me compre para ver si eras vos pero no, era Carlos Garriga ja... lo conocés? es que me pareció que no era tan común tu apellido...

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    1. Es mi hijo, le enseñé lo poco que sabe. No mentira. No leí nada de él, se justamente eso, que se dedica a Cortazar.

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  9. Y como decía Borges: "La historia es cíclica" Todo se acaba y luego comienza otra vez. Y hace que tomemos noción de nuestra finitud... Porque siempre andamos como maniáticos inmortales, hasta que de pronto zas! volvemos al lugar del cual salimos. Vaya a saber... Abrazo, Fernando.

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  10. Recuerdo que hace un par de años hablé yo también en mi blog sobre la entropía y su contraria la negentropía. El caos contra el orden. No sé quien dijo que el universo está contenido en una rosa pero lo leí en Borges. En la poesía de tu texto, una vez aparcada la tristeza en su versión melancolía, me queda la belleza de las frases que adornan incluso nuestro fin y nos dejan entender nuestro origen.

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  11. Una teoría más a barajear que pudiera tener cierta lógica, e incluso destacar como más acceptable a la razón que otras. Pero mientras no exista total certeza todo nos queda en el campo especulativo en el cual vivimos y nos desarrollamos.

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  12. Todo es tan rápido. Tan de paso. Y más nosotros, que tal vez no nos damos cuenta de lo poco que somos y mucho a la vez. De lo que podemos hacer. Esos inicios y finales que no entendemos, y que cuando lo hagamos los veremos con una media sonrisa.
    Creo yo.

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  13. Es cierto que la vida es circularmente lineal e interseccionada, todo sale de la Tierra y vuelve a ella, todo debe pudrirse para regenerarse y que la vida brote de nuevo... sí, es verdad, previa a toda pudredumbre hay siempre una explosión llena de pasión, vida y colorines que en el tiempo apaga y consume...¡ojalá pudiéramos mantenernos en el inicio del ciclo, expandirlo sin decadencia hasta que toque fin! .. ¿sabes qué? a veces hay milagros...

    ...No tengo las tardes libre GARRIGA jaja solo que me pudro más despacito :) .. te dejo los besos arriba...

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