miércoles, 3 de diciembre de 2014

Salsa o Chimi: Capítulo 2

La demora de esta publicación
se debe a la huelga
declarada por el dibujante.
Esperamos solucionarla pronto



 17 y 30 PM. Herbert, el alemán

Unos dos meses y medio antes del día específico en el que el rengo Danilo cuelga la ristra de lamparitas del acacio ignorante de lo que al mediodía habría de suceder, Herbert, o el alemán como se lo conoce en el barrio, estaba jugando fútbol al costado de la autopista, a unos doscientos metros de la parrilla, aprovechando su día franco que caía los martes. Herbert es apellido pero parece un nombre y todos lo llaman así. El partido era por la cerveza y se había puesto picante. Estaban seis a seis y el que metía gol ganaba. Además la luz ya escaseaba y la tarde noche se había puesto fría. Los dos equipos trababan fuerte y en una de esas escaramuzas, Herbert recibió un planchazo que le quebró, después sabría, el peroné. Tibia y peroné no, solamente el hueso peroné. El dolor fue tan intenso que casi se desmaya. Los muchachos primero amagaron agarrarse a las trompadas, pero como los otros eran más, tuvieron que limitarse a una protesta llena de gestos airados, que disimulaban la falta de valor. Después opinaron que lo urgente sería llamar a la ambulancia. Herbert se opuso. Que no llamaran, dijo. El rubio tenía auto, así que se ofreció a transportarlo. El alemán tenía un plan en mente, aunque los demás no lo sabían. El rubio y Herbert eran compañeros de trabajo en el peladero de pollos. Le decían rubio sarcásticamente porque su cabello llegaba a ser de un tono azulado de tan negro. La fractura del alemán era evidente. De hecho el tobillo estaba un poco desplazado de su posición normal. Romina, la esposa, puso el grito en el cielo cuando vio que se lo entraban entre dos a la casa del barrio Montana. Herbert le pidió que se callara. Se ponía loco cuando ella se alteraba. La quería pero mujeres son mujeres y él estaba dispuesto a llevar a cabo su plan hasta las últimas consecuencias. Romina por aquel entonces se encontraba embarazada -y todavía lo está porque no ha pasado mucho tiempo desde aquel día-; lo que él pretendía era aguantarse el dolor -a fuerza de whisky y analgésicos y más whisky hasta las cinco y media de la mañana del día siguiente, hora de salir a trabajar. Recién ahí llamaría a la ambulancia y pasaría la quebradura por ART para que no le descontaran no perder los premios por productividad que eran más del cincuenta por ciento de su sueldo y ver de cobrar algún seguro: de eso se trataba su plan maestro. Al final Romina se dejó convencer. En toda la noche no se movió de su lado más que para cambiar la bolsa de hielo que enfriaba la zona hinchada. El Rubio había dicho que el frío estaba bien para bajar el dolor, pero la cosa se estaba poniendo negra. Herbert, insomne, se quejaba y las horas parecían no pasar. Hasta que a eso de las cuatro y media, con muchísima dificultad y apoyándose en un secador de piso que utilizó como muleta, salió a la vereda y se dejó caer junto al cordón. A partir de ahí, la ambulancia tardó veintiséis interminables minutos en llegar. Lo llevaron al hospital, y a las nueve y media ya andaba, Herbert, con su bota de yeso, lo más contento, de vuelta a la casa. El plan había funcionado a la perfección. Romina lo miraba como sólo se mira a los héroes porque sentía que todo lo estaba haciendo por ella y por el bebé para el nacimiento del que faltaban cuatro meses todavía. Pero las cosas nunca son como se las espera. Sucedió que el rubio, sin suponer que el mundo está invariablemente lleno de traidores, contó, sin querer, lo sucedido a un compañero de trabajo y este a otro y este otro a un cuarto hasta que el engaño de Herbert llegó a oídos del encargado de turno del sector evisceración del peladero “Cresta Roja”. Inmediatamente el hecho fue puesto en conocimiento de la Oficina de Personal: Herbert se había quebrado el peroné jugando al fútbol y pretendía engañar a la empresa. Lo despidieron sin más. El punto es que un abogado que el alemán había conocido en el hospital –abogado de apellido Estevanez, que merodeaba ofreciendo sus servicios a los accidentados en la vía pública- le aconsejó mandar carta documento porque la cuestión del engaño era incomprobable y además la concubina, dijo, estaba embarazada lo que el derecho del trabajo mira con muy malos ojos. Así lo planteó. Resultado, unos diez mil dólares de indemnización, que siempre es mejor un buen arreglo que llegar a juicio-. Descontados los tres mil del abogado, fueron a parar a los bolsillos de Herbert. El alemán los escondió, dentro de una bolsa negra, detrás de la mochila del depósito del baño. Es decir, estaba sin trabajo pero contento y ya repuesto de la quebradura dos meses y medio después. Lo que había salido mal, había terminado, de algún modo, bien. O eso pensaba Herbert, que había puesto su Chevrolet Corsa, azul, a trabajar de remis para no tocar esa reserva de dinero. Esos son los sucesos previos al momento en el que el rengo Danilo, cuelga la ristra de luces, a las diez, en la parrillita “El 73” en la colectora de la Ezeiza-Cañuelas, a unos doscientos metros nomás, de donde aquel día, hace dos meses y medio, jugando un mediocre partido de fútbol, Herbert se había quebrado el peroné. Pero por supuesto Herbert ya no piensa ahora en ello sino que anda por las noches, trabajando en el remis y pergeñando esos planes suyos que surgen en el momento, y de a montones.

23 comentarios:

  1. ¿Te das cuenta que esa seducción tan natural ya no existe? Ahora todo tiene que pasar por el filtro del WhatsApp, Facebook, Instagram... Hermoso relato, caballero. Muy tierno.

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    1. muchas gracias amigo alex, en mi vida no existe más que el blog. Todavía soy de ir a visitar a amigos tocandoles el timbre.

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  2. Nota de prensa de la patronal al Sr dibujante:

    esperamos exponga sus reivindicaciones, excepto las salariales atenderemos todas gustosamente, nos es imprescindible su presencia en esta empresa sin cuya contribución a su Sr padre no le dará el Novel.. así que Vd verá, de no deponer su actitud, nos obligará a venirnos a este bloc y llorar a mares hasta inundarlo completamente.. solo hay un flotador y es para su Sr padre:-)

    .. Luego continuo leyendo ...
    Me quedé en la fractura de peroné, pero me ha entrado la risa boba con mis estupideces y no estoy en sintonía tal cual esto se merece, perdón. Vuelvo luego... prometido! Garriga peque apunta lo que quieres en la carta de los reyes magos que nos vale a falta de comité sindical de empresa:-)


    Muaaaks!

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  3. Volví, soy de palabra! :-)
    Ya se me pasó.

    Vale, unos dos meses y medio antes de que montaras la parrilla con la tira de lucecitas, le fracturan el peroné al alemán, le echan de la empresa por culpa del bocazas del Rubio (soy yo el alemán, después de la nochecita que pasó el pobre y le arranco uno a uno todo el pelo ese azabache dorado:-) un picapleitos le consigue un poco de dinero de indemnización y ¿se pone a trabajar de qué? ¿ qué es remís? ... a veces me da la risa lo que sale si traduzco tal cual se entiende en España... aquí un remix .. es una mezcla de música electrónica :-)

    Me ha gustado mucho este asado.. aun no sé si decidirme por el chimichurri... si pica mucho refiero morir envenenada con otra cosa, pero .. vale! me fío de ti.

    Muchos besos!



    PD
    Arriba debí comentarte con otro link, así .. no sé, con barbas y corbata para impresionar:-)

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    1. Pero María, vos tenés que confiar en mí, soy el que sabe el futuro. Remises son autos de alquiler con chofer, como taxis que uno llama por teléfono y vienen a tu casa y te llevan a donde quieras. A la luna no legan, lo he comprobado, aún cuando aparece en el poniente, al fondo de la calle en la que vamos. Qué se le va a hacer.

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  4. De contarle a los "amigos" ni hablar, nada, luego pasa lo que pasa.


    Besos a los dos Garrigas.
    (esperemos Garriguita levante esa huelga pronto, mira que sus dibujos son infantables en tus relatos)

    Otro beso

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    1. si nadie te ve yvos no abris la boca, se puede matar a alguien que nadie te va a descubrir El problema son las bocotas, siempre.

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  5. alguien debería decirle al rubio que un secreto entre dos, ya no es secreto.
    Un ingenuo el hombre

    beso

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  6. me olvidaba, con respecto al dibujante...paritarias!!!

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    1. no es justo. Yo no cobro ni un mango por el blog y estamos al 50 por ciento. Es injusto. El quiere $5 por dibujo y yo le digo que es por el placer de compartir algo pero en el fondo es que no tiene ganas. Lo unico que le importa en la vida, ahora, es el basquet.

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  7. Cómo nos cambia el destino por una tontería de un partido de fútbol, no?


    Besos!

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    1. preguntale a Messi. Igual, hablando en serio, el destino te cambia siempre por cualquier cosa. Por lo tanto la conclusión es que nada es una pavada.

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  8. Un alemán quebrado y un rengo emprendedor,muy bien.
    Una pena la cuestión del dibujante. Yo que usted pago, Garriga.
    Saludos!

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    1. Me niego a entrometer el dinero en esto. Extrañaré sus dibujos hasta que le vuelvan las ganas pero te aseguro que no es lo mismo, por lo menos para mí. Decir que ya tengo dibujado el del capítulo que viene. Hubo un desorden en la compaginación y salí ganando. Gracias habitante de Villa Crespo. Muchas gracias.

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  9. "No hay nada más peligroso que un amigo indiscreto; es a veces preferible un enemigo prudente" (Jean de la Fontaine).
    No vayamos a pretender que el dibujante sea manso, llevando la rebeldía en los genes.
    Un abrazo.

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    1. Buena frase. Sí.
      A veces conocer al enemigo es mucho mejor que no conocer demasiado a los amigos. Pero igual, las personas, somos capaces de todo. Siempre nos vamos a sorprender de alguien. Por eso es que se torna divertido, a veces.
      Soy bastante mansito yo, deben ser los de la madre, los genes, digo.

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  10. Un alemán en Argentina aplicando métodos al más puro estilo español. Estos alemanes son unos copiones.

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    1. No lo había visto de ese modo. Es decir: vos proponés que todo lo que los de Buenos Aires tenemos de ladrones y taimados proviene del Reino de España como tantas otras cosas malas y buenas, también?
      te mando un beso

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  11. Bien, me he incorporado a tiempo, solo me faltaba un capítulo y lo tenía aquí al lado y ese sí, con el dibujante en pleno arranque de inspiración. Al segundo le ha faltado la evocación gráfica del artista que se nos ha dormido pero bueno, ya le han castigado bastante desde aquí. Veremos qué pasa con esos compañeros de trabajo. Me gusta cómo haces el planteamiento de la historia en el rimto adecuado, rápido pero sin prisas.

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    1. Bueno. Muchas gracias por tus apreciaciones sobre el modo en el que esta planteada la historia. Te mando un abrazo.

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  12. Qué manera tan original de enlazar la historia del alemán con el rengo Danilo! Y una vuelta atrás en el tiempo.
    Un tipo duro e inteligente el Herbert, que al final le sacó provecho a su mala pata, :)
    Un fuerte abrazo, Garriga.

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  13. Como todo cambia de un momento a otro, por cosas y en situaciones tan simples...
    Espero otrooo
    Besote.

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  14. Parrilla, futbol y planchazo doloroso. Una muestra de costumbrismo. Como el lío con la ART.

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