miércoles, 28 de enero de 2015

Salsa o Chimi, Capítulo 7 de 13 (y un epílogo)

Las 12 de la noche anteriores al suceso. El Chicho, el Colo y los hermanos del Chicho.

El Colo aplaude afuera. Están viendo, adentro, la tele. Son dos los hermanos del Chicho. Viven de la transa y saben que los polis los siguen. Chicho está detenido, privado de su libertad, por infracción a la ley de estupefacientes. Quién es preguntan desde adentro, se sabe, con un arma en la mano. Yo, el Colo, responde él. Lo dejan pasar, siempre con la bolsita de su ropa, que no es mucha porque bueno, los otros días, Marcia creyendo que la había dejado por alguna otra, se la había quemado en el fondo de su casa. Había hecho una fogata con sus zapatillas, unas Ribok y las remeras y para encenderla había usado el alcohol de su perfume. Desgraciada hija de puta, piensa el Colo pero bueno, pasó que había desaparecido unos días porque los polis se lo habían llevado detenido la noche de los saqueos. Pero eso no es lo importante ahora. Lo importante es que el Colo entra, acepta un vaso de Fernet y pregunta por el Chicho, entonces, en gayola. Y están en eso, los hermanos, porque así como se expanden las colonias de bacterias en el ámbito caliente del taper de Danilo, se ha esparcido, subrepticiamente, como una lectura entre líneas, la noticia de la indemnización de Herbert hasta la otra punta del barrio, un barrio marginal, de casas precarias y sin servicio cloacal. Parece ser que el que dio la voz fue el mismo Estevanez, el abogado. Este comparte, para bajar los gastos, el alquiler de su bufet en la avenida Fair, con otro abogado, un penalista de apellido Rojas y este último es el que entra y sale de la cárcel llevando las noticias. Porque no se sabe si a sabiendas de Estevanez, o no, Rojas transmite la información de la indemnización de Herbert a los del Servicio Penitenciario quienes son los responsables, es un secreto a voces, del tráfico de drogas dentro del penal. Porque sucede que los proveedores habituales en el penal, son los mismos muchachos detenidos. Entonces, los guardias pagan esa droga con información. Esa misma información específica y virulenta. Es decir, Chicho, a estas horas, está a punto de llamar a Romina, la mujer de Herbert, para decirle que lo tienen secuestrado. A veces funciona. Los diarios los llaman secuestros virtuales. Suceden todo el tiempo. Y se dicen virtuales porque no hay secuestrado. Los detenidos simulan el hecho por teléfono –al principio siempre dicen que se trata de un llamado desde la dependencia policial - y el damnificado ni se entera de que su pariente está indemne. Sólo que del otro lado del teléfono te hablan y te hablan y no te permiten hacer ni una llamada. Te apuran, te dicen que van a matar a tu ser querido. Incluso algún otro, detrás, grita simulando un golpe y uno cree que es su pariente el que sufre y está dispuesto a hacer cualquier cosa para salvarlo. Pobre Romina, la mujer de Herbert, tan embarazada ella, y preocupada por su marido que en realidad se encuentra ajeno a todo, haciendo el turno noche, con su Corsa azul, en una agencia de remises de Monte Grande.

Y mientras tanto el Colo y los hermanos de Chicho esperan el desenlace siniestro de las cosas. Ellos serán los encargados de ir a cobrar el rescate cuando los manipuladores de entre rejas logren conducir a la pobre mujer a un descampado en el que, previamente han chequeado, hay un tocón de un árbol hueco en el que habrá de depositar la bolsa con el dinero.

4 comentarios:

  1. "Anteriores al suceso", joder con la bajada de los títulos. Nos mete ficha a lo loco.
    Va muy bien esto, Doctor.

    Saludos!

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  2. Hay que ver lo que discurren estos hijos de puta para vivir sin dar un palo al agua.
    Enganchado me tienes a la narración.
    Un abrazo, Fernando.

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  3. “...Así como se expanden las colonias de bacterias en el ámbito caliente del taper de Danilo, se ha esparcido, subrepticiamente, como una lectura entre líneas...” la sensación de que esto es mucho más que una historia de bloc GARRUGA... se merece una tapas duras y folios blancos que contengan tu maravillosas colonia de letras( personajes) ... sé que ya están en camino los hermanos de Chicho para recoger el dinero en el tronco del secuestro esprés pero las bacterias de mi juzgado se están expandiendo y me esperan :-)

    Luego subo .. por cier pásate por mi casa en un ratito que tengas.. tengo una historia - ya sabes, llena de mermelada .. embadurnada como todo lo que e sale a mi.. nos complementamos bien .. tu pecas de sabroso salado intenso, yo.. de empalagoso :-)

    Muchos besos .. vuelvo luego .. diles que se congelen...
    ...Hasta que regrese...!

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