sábado, 4 de julio de 2015

Dados los hechos de público conocimiento y en solidaridad con el amigo de apellido armenio y bigotes a lo Dalí, me permito escribir lo siguiente:


El Aleph adelgazado

                            A María K y su irresistible sensualidad.

La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó ni un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, note que nuestra mente es porosa para el olvido; yo mismo estoy falseando y perdiendo los rasgos de Beatriz. 




nota: imegen tomada de www El Galeón .com texto tomado de El Aleph de Borges cuyos derechos son de la kodama, por supuesto. Mio no hay nada, por lo que podré morir liviano. Gracias.